Aprenda más acerca del Burnout

Aprenda más acerca del Burnout
El trabajo constituye un factor de gran relevancia en nuestra vida. Es fundamental para el desempeño de nuestra labor como profesionales y siendo sinceros, pasamos la mayor parte del tiempo en él, por lo que es importante que las tareas que realicemos no afecten de manera negativa a nuestra salud mental.

El Síndrome de Burnout  se caracteriza por un progresivo agotamiento físico y mental, una falta de motivación absoluta por cada tarea realizada, y se caracteriza principalmente, por importantes cambios de comportamiento en quienes lo padecen. Éste cambio de actitud, relacionado en su mayoría con “malos modales” hacia con su entorno, es una de las características más influyentes para identificar un caso de Burnout. 

Este suele ser padecido con mayor frecuencia en aquellos puestos de trabajo relacionados con atención a terceros, como docentes, personal obrero, sanitario o de la misma manera, las personas que trabajan en atención al cliente y  el mismo puede llegar a ser motivo de baja laboral, ya que llega un momento en que el empleado se encuentra física y mentalmente incapacitado para desarrollar su trabajo.

Los síntomas del Síndrome de Burnout son muy similares  a los síntomas asociados al estrés laboral de modo general, sin embargo, en el caso del Burnout pueden aumentar de intensidad, especialmente en lo relacionado con cambios de comportamiento o de carácter. Algunos de ellos pueden ser: los cambios de estado de ánimo, la desmotivación y el agotamiento mental.

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Pedro Castillo Apr 28, 2019
Hechos verificados

Aprenda más acerca de la adicción. ¿Qué es la adicción? ¿Cuáles son sus síntomas? Tratamiento.

Aprenda más acerca de la adicción. ¿Qué es la adicción? ¿Cuáles son sus síntomas? Tratamiento.
Desde el año 2004, la OMS (Organización Mundial de la Salud) dio a conocer alarmantes cifras con el incremento de la población mundial que padece de adicciones, ya sea a sustancias lícitas o no. Siendo estas la principal causa de diversas enfermedades tanto físicas como mentales y emocionales.  
 
Han pasado ya 15 años desde la elaboración de dicho informe, sin embargo, pese a los planes de acción preventiva y correctiva, las adicciones lejos de haber disminuido, siguen formando parte de las principales causas de muerte, a nivel mundial, y aumentan cada vez más.
 
Según el último informe realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito de la ONU, presentado el 9 de julio de este año, se concluyó que se ha incrementado la cantidad de consumidores, siendo 35 millones de personas a nivel mundial afectados por trastornos relacionados con el consumo de sustancias de diversos tipos, lícitas e ilícitas. 
 
Es importante tomar conciencia de lo perjudicial que resulta una adicción, así como tomar cartas en el asunto para prevenir las complicaciones que se derivan de la misma. Es por ello, que hoy te enseñaremos un poco más sobre las adicciones, cómo prevenirlas y/o combatirlas. 
 
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la adicción es un enfermedad física y también psicoemocional, durante la cual se genera una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o bien una relación. Presenta un conjunto de signos y síntomas que abarcan factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales. 
 
Así mismo es importante diferenciar, entre una dependencia de carácter físico y una psicológica. Tenemos que: 
 
Adicción física: sucede cuando nuestro cuerpo nos pide el consumo de cierta sustancia, a pesar de que somos plenamente conscientes de que el ingerirla tendrá efectos perjudiciales para nosotros. 
 
Adicción psicológica: a pesar de que el cuerpo no nos pide ingerir o hacer un algo determinado, pensamos que al hacerlo nos sentiremos mejor, y obtendremos un estado de excitación, alegría o placer inmediato. 
 
Causas de las adicciones
 
Las adicciones o síndrome de dependencia según lo define la OMS, es de carácter multifactorial, entre los factores influyentes se definen: psicosociales, ambientales, biológicos y genéticos, que resultan claves en el consumo, uso y abuso de ciertas sustancias. 
 
Según un informe realizado por la OMS, sobre neurociencia del consumo de sustancias psicoactivas, se afirma que la dependencia al consumo de sustancias tiene tanto de trastorno cerebral, como cualquier otro trastorno neurológico o psiquiátrico.  
 
En diversos estudios realizados, se ha comprobado que las sustancias simulan los efectos de los neurotransmisores naturales afectando de este modo el funcionamiento normal del cerebro, alterando y eliminando los neurotransmisores endógenos. 
 
Así mismo, se halló evidencia de que la interacción de ciertos genes al interactuar con diversos factores ambientales, inciden en el comportamiento dependiente de sustancias psicoactivas. 
 
Es por ello, que la dependencia a las sustancias es más bien complejo, y por ello requiere de ayuda de especialistas para su tratamiento. 
 
 
Factores de riesgo
 
Anteriormente hemos mencionado, ciertos factores que influyen en la dependencia, como el psicosocial, ambiental, biológico e incluso genético. 
 
Entre los factores ambientales, se encuentran el contexto familiar, escolar o incluso el círculo de amistades que rodea al individuo, que pueden incitar al consumo, estos suelen influir en el inicio del consumo. 
 
En cuanto a los factores genéticos, luego de haber consumido alguna droga, el llegar a un nivel de adicción o dependencia, puede verse potenciado según algunos rasgos heredados, los cuales pueden influir en el avance de la enfermedad con mayor o menor rapidez. 
 
Existen también otros factores que afectan directamente la capacidad del individuo para iniciarse en el uso de sustancias, entre los cuales se distinguen: 
 
Antecedentes familiares: usualmente cuando en el grupo familiar consanguíneo, existe alguien con dependencia a drogas o alcohol, el riesgo de presentar un síndrome de dependencia es mayor, que cuando no existen tales antecedentes en la familia. 
 
Falta de cuidado familiar, algunos de los individuos pese a mostrar signos alarmantes de estar consumiendo o presentando un comportamiento distinto, no reciben la atención o ayuda necesaria, por parte del grupo familiar. Especialmente cuando se trata en la adolescencia, ya sea por no tener vínculos familiares estrechos, o relaciones difíciles. 
 
Inicio de consumo en edad temprana, esto puede ayudar a que la adicción avance con mayor rapidez, especialmente porque su ingesta se inicia en una etapa en que aún el cerebro está en desarrollo. 
 
Trastorno mental, si el individuo presenta algún trastorno como depresión, hiperactividad o estrés postraumático, el consumir alguna sustancia psicotrópica, puede parecer una solución o incluso puede dar una falsa sensación de alivio y control, generalmente se usa como escape, para evadir el origen del problema. 
 
¿Cómo detectar una adicción?
 
Las adicciones al igual que otras enfermedades, pueden ser detectadas y una vez que se reconocen los síntomas es importante buscar ayuda y apoyo, dentro de un círculo de confianza, sea familiar o amigo, o bien en algún centro de salud. 
 
Te dejamos a continuación los síntomas más comunes de la adicción. 
 
Consecuencias
 
La dependencia a sustancias lícitas o no, pueden llegar a transformar la vida de quien las ingiere y de su entorno cercano, tanto familiares como amigos. Así mismo, puede acarrear terribles consecuencias en el cuerpo, por ejemplo: 
 
 
Problemas laborales: estos generalmente surgen cuando el individuo no es capaz de cumplir con sus actividades en el trabajo, puede presentar absentismo o bien volverse violento ante la exigencia del cumplimiento de sus obligaciones.  
 
Problemas financieros: dada la necesidad de hacerse con la sustancia, se presenta el endeudamiento como forma de pago, muchas veces incluso se venden objetos del hogar como una televisión o computadora, sean o no propiedad del individuo. 
 
Problemas de salud: las adicciones, pueden potenciar enfermedades como el cáncer, ictus, enfermedades pulmonares o daños en las vías respiratorias. También según la vía de ingesta de la sustancia, se pueden contraer enfermedades como hepatitis B o C, VIH o Sida en el caso de sustancias que sean inyectables y se comparta el uso de la aguja, entre otras. 
 
Conflictos familiares: es común que quienes padecen adicciones, terminen en conflictos familiares, dado los cambios comportamentales que se presentan conforme la adicción avanza, generando un clima de violencia u hostilidad en el seno familiar. 
 
Accidentes: el uso de sustancias psicotrópicas afectan directamente el funcionamiento del cerebro, es por ello que incluso se puede colocar la vida del individuo en riesgo, sobre todo cuando este se encuentra bajo sus efectos realizando actividades que requieren el uso del 100% de sus capacidades mentales, como el conducir. 
 
Suicidio: quienes padecen de algún tipo de adicción, tienen una mayor probabilidad de morir por suicidio, que quienes no lo hacen. 
 
Tratamiento y prevención
 
A la fecha, se han realizado numerosos estudios, para comprender hasta qué punto es posible curar una adicción, lamentablemente no se tiene algún resultado contundente que afirme que esto sea posible. 
 
Sin embargo, es posible tratarla satisfactoriamente, y lograr la recuperación del individuo. Sobre esto, existen diversos tipos de tratamientos, algunos de ellos basados en terapias conductuales, las cuales pueden ser individuales o grupales, además existen terapias cognitivas o manejo de contingencias. 
 
Dentro de las terapias cognitivas, se han realizado enfoques directamente relacionados al mindfulness, donde se aporta al individuo herramientas, para detectar cuáles son los detonantes de la adicción, y trabajar en mejorar el manejo de emociones, así cómo los impulsos. 
 
Y es que cuando practicas el mindfulness con constancia, se logra alcanzar un estado de paz mental y tranquilidad, así como un mayor control sobre tus emociones que es lo que muchas personas buscan cuando utilizan algunas sustancias, bien sea porque no desean lidiar con una situación o para poder tolerarla. 
 
El mindfulness, ayuda al individuo a mejorar el control sobre sus emociones, manteniendo la mente enfocada en el ahora, sin divagar, ni permitir que los pensamientos tristes, agobiantes o llenos de negatividad afecten nuestro estado de ánimo, al aprender que tus pensamientos son solamente eso, pensamientos, no te definen como individuo. 
 
Una de las pioneras en el uso del mindfulness en el tratamiento de las adicciones, es la Dra. Marsha Linehan, quien con su equipo de la Universidad de Washington, empezaron a implementar la Terapia Dailéctico-Comportamental. 
 
Dicha terapia se aplicó en individuos que padecían del Trastorno Límite de la Personalidad, el cual tiene diversas consecuencias para quien la padece, entre ellas episodios de violencia, impulsividad, inestabilidad del estado de ánimo, así como consumo y abuso de sustancias, llegando incluso al suicidio. 
 
Ante la vulnerabilidad de este grupo de personas, la Dra. Linehan, asegura que el factor psicosocial es determinante, especialmente ante un patrón de crianza que incluye respuestas inapropiadas a la comunicación de las experiencias, fomentando de este modo una reactividad del estado de ánimo o incluso dificultad en la regulación de las emociones. 
 
Es en este punto cuando el mindfulness presenta una solución, al ser una meditación que se centra en la atención del momento presente, favorece que el individuo logre conectarse con su realidad, desde el amor y la compasión, y la aceptación, sin emitir juicios de valor, que usualmente juegan un papel importante en el comportamiento adictivo a ciertas sustancias. 
 
En resumen, es posible tratar una adicción, y evitar el recaer depende en  gran medida de la fuerza de voluntad de la persona, de su capacidad para afrontar su presente y del apoyo que pueda recibir de su entorno, familiar, amistades o inclusive de un centro de atención especializado. 
 
En Claridad, te ofrecemos nuestro curso de mindfulness de 12 semanas, con el cual podrás empezar desde ahora tu práctica y aprendizaje sobre la atención plena, desde la compasión y el amor, hasta alcanzar la claridad que buscas. 
 
Hasta nuestro próximo post.    
 
  


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Karelys León May 06, 2019
Hechos verificados

Aprenda más acerca de los trastornos alimenticios

Aprenda más acerca de los trastornos alimenticios
No te preocupes si a veces no te provoca comer. Por ejemplo: cuando estamos tristes o empezaste a observar tus hábitos de consumo para que el estomago dice: ¡No gracias! Obviamente es algo muy distinto cuando encuentras un elemento compulsivo con respecto a la alimentación...

Aunque los problemas alimenticios pueden comenzar con preocupaciones por la comida y el peso, son mucho más que solamente comida. La gente con trastornos alimenticios utiliza la comida y el control de la comida como un intento para compensar los sentimientos y emociones que de otra manera son vistos como insoportables. Para algunas personas, la dieta y la purgación pueden comenzar como una forma de lidiar con las emociones dolorosas y para sentirse en control de su vida personal, pero al final estos comportamientos dañan la salud física y emocional, la autoestima y el control de la persona.

Los trastornos de la alimentación pueden causar problemas en el corazón, en los riñones e incluso la muerte. Es importante obtener ayuda a tiempo. El tratamiento incluye supervisión, terapia psicológica, asesoramiento nutricional y, algunas veces, medicinas.

Los trastornos de la alimentación implican más que simplemente comenzar una dieta para bajar de peso o tratar de hacer ejercicio físico todos los días. Representan extremos en las conductas alimenticias y en la forma de pensar en la comida: por ejemplo; la dieta no termina jamás y, gradualmente, es cada vez más restrictiva. O la persona no puede salir con amigos porque cree que es más importante salir a correr para eliminar un bocadillo que comió un rato antes. Los más comunes son la anorexia y la bulimia.

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Pedro Castillo May 06, 2019
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Aprenda más acerca de la ansiedad

Aprenda más acerca de la ansiedad
Como seres humanos, todos en algún punto de nuestra existencia hemos experimentado la ansiedad, siendo una respuesta natural ante una situación de amenaza o peligro, ya sea relacionado con nosotros directamente o con terceros a quienes amamos o por quienes sentimos afecto. Sin embargo, cuando esta respuesta se mantiene en el tiempo, puede afectar el actuar del individuo en el día a día, esté o no presente, la situación que lo desencadenó.

¿Qué es la ansiedad?

Ante todo, convengamos que la ansiedad significa “estado emocional desencadenado por la anticipación de peligros o amenazas”. Es una emoción básica y no primaria (como la alegría, la ira o la tristeza) porque carece de unas características propias.

La ansiedad, como mecanismo adaptativo, es buena, funcional, y no representa ningún problema de salud. Gracias a ella, nuestra especie ha logrado sobrevivir durante miles de años. Se determina por:

* La subjetividad con la que el sujeto analiza las amenazas ante una determinada situación.
* La intensidad, se relaciona directamente al nivel de excitación que se tenga en el momento.
* Las reacciones fisiológicas, ante otras emociones que pueden parecer diferentes pueden ser parecidas (fobias, angustia, miedo, etc).

Además, puede ocurrir que pese a que la situación que constituye una amenaza haya cambiado, la emoción se mantenga. Como respuesta se presenta de forma inconsciente, tal y como en el caso del perro de Pavlov, la reacción es automática. Finalmente como emoción en sí, puede desencadenar otros emociones, según cómo se evalúe la situación.

¿Cómo saber si estoy sufriendo una crisis de ansiedad?

En este sentido, determinar que existe ansiedad puede no ser tarea fácil, especialmente si cuando se presenta el episodio no es visible algún detonante inmediato (alguna situación de riesgo inminente), además algunos de los síntomas pueden ser confundidos con otras patologías, sin embargo a continuación comentamos los más comunes: 

  • Arritmia o elevación de la frecuencia cardíaca (taquicardia).
  • Sensación de ahogo, con respiración rápida.
  • Sentir un "peso" en el pecho.
  • Hormigueo.
  • Mareo o pérdida de la conciencia.
  • Sudoración excesiva, o helada.
  • Pánico, miedo de perder la vida. 
  • Temblores, normalmente generalizados.

Cabe destacar que a medida que la sensación de amenaza se acrecenta, se van desarrollando todos los síntomas en paralelo. 

¿Cuáles son los efectos de la ansiedad?

Al sentir ansiedad, el individuo intenta por distintos medios hacer desaparecer el incómodo sentimiento de preocupación constante, recurriendo a actividades que pueden ser en algunos casos positivas: deporte, meditación, practicar algún arte. Sin embargo, no siempre es lo más común.

Contrariamente a ello, y buscando un efecto placebo se realizan actividades perjudiciales como el consumir alcohol, drogas, entrenar de forma compulsiva, o sencillamente comer en exceso, hasta sentir que nuestro cerebro y cuerpo están demasiado ocupados o agotados para centrar la atención en el sentimiento de ansiedad, aunque este realmente no desparezca.

Para cuando hemos culminado estas actividades, no solo no habrá desaparecido la ansiedad, sino que además el costo a nivel de salud que se debe pagar por ello, puede ser muy elevado, incluyendo: incremento de riesgo coronario, desórdenes alimenticios, lesiones a nivel muscular, deficiencia hepática, disminución de la calidad de vida en general.

¿Puedo prevenir la ansiedad?

La ansiedad como emoción no puede ser suprimida, pero sí podemos organizar nuestra vida, y desarrollar la inteligencia emocional en aras de facilitar a nuestro organismo que dicha emoción no se mantenga en el largo plazo, y de este modo evitar un posible trastorno.

¿Cómo puedo eliminar la ansiedad? 

En Claridad recomendamos acudir a un especialista de la salud, sin embargo está comprobado científicamente que existen tratamientos alternativos que pueden ayudar a disminuir o eliminar la misma, sin necesidad de ninguna medicación.

Uno de los métodos más importantes con resultados positivos comprobados, es la meditación. Al meditar, ejercitamos nuestro cerebro, somos capaces de comprender mejor el mundo que nos rodea, así como de conocer nuestros pensamientos y reacciones ante determinadas situaciones. 

En la actualidad, existen diversos programas terapeúticos conductuales y cognitivos, orientados a mejorar y disminuir los síntomas negativos de la ansiedad, entre estos se encuentran: Terapia Conductual Basada en la Aceptación (Acceptance Based Behavioral Therapy, ABBT; Roemer y Orsillo, 2002); con una mezcla entre técnicas de aceptación y meditación mindfulness, ha demostrado efectos positivos en reducción de ansiedad.

Así mismo, continuando con las terapias cognitivo-conductuales, se presenta la Terapia Cognitiva basada en Atención Plena, la cual integra algunos aspectos de Mindfulness-based Stress Reduction Program (MBSR); desarrollado por John Kabat-Zinn, especialmente para reducción de la morbilidad por enfermedades mentales agravadas, como la depresión, pero que presenta un impacto positivo para sujetos con trastorno de ansiedad. 
 
Es por esto, que recomendamos ampliamente el uso de la meditación mindfulness, como tratamiento efectivo ante los efectos negativos de la ansiedad sostenida. Se ha comprobado que al dedicar al menos 10 minutos a la meditación diaria, los efectos positivos se vuelven palpables, no solo en la modificación de la conducta sino en la estructura misma del cerebro. 
 
En Claridad, hemos desarrollado un curso de 12 semanas, orientado a brindarte herramientas útiles y de fácil aplicación, que ayudarán a disminuir los efectos de la ansiedad y la depresión, así como también te acompañaremos en el proceso de inmersión en el maravilloso mundo de las artes meditativas. Si deseas comenzar, haz click aquí. Te esperamos en nuestro próximo post. 

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Pedro Castillo May 06, 2019
Hechos verificados

Aprenda más acerca del estrés

Aprenda más acerca del estrés
En la actualidad, vivimos a un ritmo acelerado, en medio de un mundo cada vez más convulso, tratando de sortear las situaciones que surgen en nuestras actividades diarias, tanto en el trabajo, como en nuestro entorno familiar. Todo esto, nos deja estresados, agotados y cuando no somos capaces de poner un alto, terminamos enfermándonos.
 
El estrés como respuesta natural del cuerpo, ante determinadas situaciones, 
no es necesariamente malo, incluso cuando estamos bajo presión, es el responsable de que nos esforcemos por dar nuestro mejor esfuerzo.  Pero, cuando estas en constante estado de estrés, tu cuerpo y tu mente pagan el precio. 
 
Si constantemente te sientes agotado y/o abrumado, es hora de tomar acción, antes de que tu cuerpo empiece a pasar factura, y caigas en enfermo, o tus nervios comiencen a dominarte.  Es por eso, que entender mejor el estrés, reconocer sus etapas y cómo usarlo efectivamente, es necesario para poder combatir los efectos negativos que pudiera llegar a generar.             
 
¿Qué es el estrés?
 
El estrés, es una respuesta de tu cuerpo ante una amenaza o demanda. Una vez tu mente es consciente de que estás en peligro, bien sea de muerte o sencillamente ante una situación que consideras pone en riesgo tu seguridad o estabilidad,  sea esta amenaza real o fabricada, las defensas de tu cuerpo se disparan en una respuesta automática de forma casi inmediata. 
 
Es un mecanismo de autodefensa. Es esa sensación que te mantiene de pie ante una presentación importante en el trabajo, ante un juego que representa un importante logro. Sin embargo, sostenida en el tiempo se vuelve agotadora y en vez de ayudar, genera diversos efectos adversos, afectando tu calidad de vida, así como tus relaciones personales, laborales y otros aspectos de tu vida. 
 
¿Cuáles son los efectos del estrés crónico en tu cuerpo?
 
El sistema nervioso no es tan bueno, para distinguir cuando una amenaza es física o emocional. Cuando te estresas porque estás por presentar alguna evaluación importante, si has tenido alguna discusión, o bien tienes un montón de facturas por pagar, tu cuerpo responde como si de una amenaza de vida o muerte se tratase. Al activarse el mecanismo de defensa constantemente, es cada vez más difícil que este se desactive. 
 
Si tiendes a estresarte con frecuencia, como muchos de nosotros en un mundo cada vez más demandante y acelerado, tratando de manejar todos los roles y situaciones que exigen tu atención, es probable que tu cuerpo se mantenga en un constante estado de estrés sostenido. Esto puede traer como consecuencia, serios problemas de salud para ti. 
 
El estrés crónico, puede desactivar otros sistemas de tu cuerpo. Puede desactivar tu sistema inmunológico, alterar el funcionamiento de tu sistema digestivo y reproductivo, aumentar el riesgo de padecer de enfermedades coronarias, un infarto o incluso un accidente cerebrovascular también conocido como ACV. 
 
Algunas de las enfermedades que se pueden derivar de un estado de estrés crónico son: 
 
A)   Depresión
B)  Ansiedad
C)   Trastorno del sueño
D)   Enfermedades del sistema inmunológico
E)   Trastornos digestivos
F)    Ira
G)   Dolor de cabeza
H)   Tensión muscular
I)     Baja autoestima
J)    Irritabilidad.
 
¿Cómo prevenir el estrés?
 
Los efectos negativos del estrés pueden prevenirse, cuando somos capaces de hallar un equilibrio en nuestras vidas. Para ello es necesario hacernos consciente de cuáles son las causas del estrés, y de este modo ponernos manos a la obra para evitar que se mantenga un estado de tensión prolongado. 
 
Entre las acciones que puede realizar, te dejamos una serie de recomendaciones que puedes considerar: 
 
1.    Camina, tomate un tiempo para pasear, sencillamente disfruta la caminata, relájate mientras miras el paisaje. Desconecta tu mente de las preocupaciones. 

2.    Escucha música, bien reza el dicho “la música amansa las fieras”, y es que no sé si a ti como a mi, pero la cuando escucho música que me gusta automáticamente puedo sentir cómo poco a poco me relajo. Para cada momento de la vida, hay una banda sonora adecuada. Consigue la que se adecúa a tus gustos. 

3.   Aprende a decir NO. Muchas veces, invertimos tiempo en tratar de quedar bien con todos, de mantenerles contentos, y por temor a incomodar a otros terminamos asumiendo cargas o responsabilidades que no nos corresponden. Es importante que entiendas que decir NO, es totalmente válido, y si tus amigos o seres queridos o quien quiera que requiera tu ayuda, no puede tomar un no por respuesta. Entonces evalúa si es la clase de relación o persona con la que deseas relacionarte. 

4.    Planifica tu día, uno de los factores que causan estrés es la idea de no poder culminar todas las actividades que debemos en un período de tiempo determinado, es por ello que te recomiendo tomes al menos 10 minutos de tu día para planificar las actividades del día siguiente, así podrás chequear lo que has culminado al finalizar tu jornada, o bien cambiar la fecha de realización.

5.   Medita, está comprobado científicamente que la meditación en especial la meditación de atención plena, ayudan a disminuir el estrés, conforme ganamos la capacidad de centrarnos en el aquí y el ahora, nuestro estrés ante posibles situaciones futuras, se reduce.

A continuación te dejamos una breve infografía donde te explicamos las 3 fases del estrés.

Las 3 Fases del Estrés. Claridad.io


Existe una variedad de técnicas de meditación que incluyen aprender a cómo controlar las respuestas de su cuerpo a la ansiedad o al mismo estrés. Estas técnicas, entre otras, implican aprender a reinterpretar los estímulos y a relajar de forma consciente su cuerpo y dejarse guiar por medio de la atención plena a un encuentro consigo mismo. 
 
Al igual que con cualquier nueva habilidad que está intentando aprender, la práctica diaria es importante para adquirir el dominio de estas técnicas. Aquí en Claridad, te ayudaremos a disminuir los niveles de estrés a través de la práctica de la meditación guiada.
 
Es importante resaltar, que el estrés puede mantenerse por un tiempo prolongado, sin que seamos capaces de identificar lo que nos sucede, es por ello que ante una sensación de fatiga o agotamiento constante, pese a haber dormido suficiente, o dolor de cabeza sin motivo aparente, o cualquiera de los síntomas indicados anteriormente, tomes un momento para analizar lo que realmente ocurre. 
 
Tomar conciencia de lo que nos está pasando, nos ayudará a prevenir los daños causados por el estrés. Esperamos haber contribuido con tu búsqueda y deseamos que alcances la paz, la calma y la estabilidad que buscas en tu vida. Hasta nuestro próximo post. 
 
 
Si deseas conocer más información sobre el estrés, te recomendamos leer: 
 
 
Karelys León May 06, 2019
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Aprenda más acerca de la depresión

Aprenda más acerca de la depresión
La mayoría de nosotros hemos sentido alguna vez, una gran tristeza en nuestras vidas, lo cual es totalmente normal. Pero si esta tristeza o actitud depresiva continúa luego de cierto período, es necesario buscar ayuda. La tristeza es normal, pero estar deprimido clínicamente no lo es.

¿Tristeza o Depresión?

Es importante distinguir la una de la otra, ya que el estar triste no necesariamente conlleva a un estado de depresión. 

La tristeza es un estado de ánimo, tal y como la felicidad, la rabia o la ira. Sucede ante situaciones puntuales como respuesta natural de nuestro organismo, bien sea la pérdida de un ser querido, del empleo, etc. 

La depresión, es un trastorno del estado de ánimo, puede presentarse sin motivo aparente y desencadenar pensamientos excesivamente negativos sobre la vida, produciendo una sensación de completo desinterés por las actividades cotidianas y afectando las relaciones personales y profesionales de quien lo padece. 

¿Cómo saber si tengo depresión clínica?

La depresión, es un trastorno mental, que puede llegar a afectar la vida de quien lo padece, que afecta física y mentalmente el modo de sentir y de pensar del individuo. Puede manifestarse cuando se presentan los siguientes síntomas, de forma prolongada: 

* Sensación de cansancio. 
* Falta de concentración.
* Pérdida del sueño.
* Disminución del apetito y pérdida de peso.
* Culpa o baja autoestima.
* Pensamientos relacionados con la muerte. 

Puede ser diagnosticado por no especialistas de la atención primaria, tal y como lo indica la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Si presentas varios de estos síntomas, sin motivo aparente (haber sufrido alguna pérdida, o pasado por una situación que genere alguno de ellos) y además se mantiene en el tiempo, es importante recurrir a un profesional de la salud para obtener un tratamiento adecuado. 

¿Soy la única persona con este problema?

Desafortunadamente, esta enfermedad es muy común hoy día, especialmente en países del primer mundo. Según las cifras de la OMS, aproximadamente 300 millones de personas en el mundo, se ven afectadas por dicho trastorno. 

Sin embargo, hoy día existen tratamientos que pueden ayudar a canalizar y mejorar la calidad de vida de quienes padecen de este trastorno, por ello es necesario acudir a consulta. 

¿Meditar elimina la depresión?

Siempre es recomendable acudir a un especialista en busca de ayuda. Aunque el practicar mindfulness y meditación como terapia complementaria también ayuda a reducir los síntomas, así como a mejorar la capacidad de concentración, obteniendo una dirección eficiente de la atención y un aumento de las habilidades cognitivas de manera reflexiva y natural conllevando a su vez un efecto similar al de los antidepresivos.

Es importante siempre buscar ayuda, no quedarse en el círculo vicioso y procurar rodearse de sus afectos. La depresión en estado agravado y sostenido, puede conducir a la muerte generalmente por suicidio. Sin embargo, con el tratamiento adecuado es posible salir adelante. 

En Claridad contamos con un curso de mindfulness, que puede ayudarte junto con el tratamiento adecuado, a mejorar y obtener herramientas adicionales para lograr obtener calma, paz y un estado de bienestar general, para empezar click aquí.

Pedro Castillo May 06, 2019
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Aprenda más acerca de las enfermedades

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Nuestra mente influye en la salud. En toda enfermedad intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales. Es decir, además de la presencia de patógenos (virus, bacterias y demás) o predisposiciones genéticas, también influyen el modo en que gestionamos las tensiones cotidianas, la forma de relacionarnos con los demás, nuestro tipo de personalidad y el modo en que tratamos nuestro cuerpo diariamente (comida, ejercicio, sueño, entre otros).

Viéndolo de esta forma, se puede decir que nuestros pensamientos y emociones juegan un papel relevante en la salud y enfermedad. Si sabemos manejar la mente podremos afrontar de otro modo el estrés, la ansiedad, las reacciones emocionales y dominar nuestras conductas nocivas o incluso enfermedades.

Meditar es un modo excelente de conocer y adiestrar nuestra mente. Básicamente tiene que ver con la atención y la capacidad de dominar las reacciones a lo que percibimos. Una de las cosas que nos alteran es nuestra falta de control sobre nuestras respuestas emocionales. Detrás de muchas emociones destructivas se encuentran comportamientos nocivos para la salud, como la mala alimentación, la falta de ejercicio físico, el abuso de sustancias, el insomnio, la falta de descanso, y otros factores más. Meditar nos va a ayudar a responder a las situaciones de tensión de modo que tengamos menos  estrés y más equilibrio emocional.

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Pedro Castillo May 06, 2019
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Aprenda más acerca del miedo

Aprenda más acerca del miedo
El miedo, es una emoción básica del ser humano, y puede describirse como una alteración del ánimo que produce angustia ante algún peligro, sobretodo cuando se trata de salir de tu “zona de confort” y este puede ser producto de la imaginación o también propio de la realidad.

Algunos expertos recomiendan hacer frente al propio miedo para poder superarlo. Y seguramente sea la mejor manera de hacerlo, ya que esconderse o huir de aquello que nos produce un mal sabor de boca, no hace que desaparezca. Solo lo enmascara, como si estuviera escondido, esperando al acecho para la próxima vez. 

El miedo basado en lo físico y biológico puede describirse primeramente en que los sentidos que captan el peligro, son interpretados por el cerebro y de allí el sistema límbico tiene protagonismo. El mismo, se encarga de regular las emociones de lucha, la ira, la tristeza y la conservación del individuo. A parte de todo esto, se encarga del permanente análisis de la información que viene dada de los sentidos, incluso mientras estamos dormidos para así alertarnos en caso de que exista algún peligro. 

El mismo es una emoción desagradable, ya que nos hace sentir mal (aunque se dice que no es negativa, debido a que sentir emociones de este tipo es positivo, no importa cual sea). Cuando sentimos miedo, nos lleva a sentirnos también indefensos, lo que genera cierta angustia y preocupación en la persona. El miedo es complejo de vencer, pero sí se puede enfrentar y superar, poco a poco, de manera controlada y de una forma diferente.

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Pedro Castillo May 06, 2019
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